En este post hablaré sobre el segundo capítulo del libro «12 reglas para la vida. Un antídoto al caos» de Jordan Peterson, titulado «Trátate a ti mismo como si fueras alguien que depende de ti».

Este capítulo trata sobre un aspecto muy interesante de nuestras vidas que es el hecho de apreciar nuestra propia vida como algo que valga la pena.

¿Por qué es importante sacar aprender la idea que se explica en este capítulo?

Jordan Peterson hace mención de una cosa que le llama mucho la atención y que seguramente todos hemos visto más de una vez en nuestras vidas.

Quién no conoce a alguna persona que tenga mascota y que esa mascota haya estado enferma o haya tenido algún tipo de problema.

Como es lógico, asustada, esa persona lleva a su mascota al veterinario y el veterinario le receta una medicina para solventar su dolencia.

Acto seguido, la persona se va a la farmacia a comprar el correspondiente medicamento para su mascota y religiosamente le da las dosis que necesita en el momento que es necesario.

Del mismo modo, si la mascota no se quiere tomar su medicina, entonces la persona forcejea todo lo que sea necesario para que se la tome.

Y ahora me dirás, ¿pero esto que tiene que ver con la idea del capítulo?

Pues es la base de todo ese capítulo. Esa misma persona, un día se siente mal por alguna razón y decide ir al médico (o quizá no, incluso).

Y si va al médico, el médico le receta una medicina para solventar su dolencia.

Pero puede que la persona no tenga muchas ganas de ir a la farmacia a por el medicamento y acabe pasando de comprarlo.

Y también puede pasar que lo compre pero que luego se olvide de tomarlo o decida por voluntad propia no hacerlo… no por los efectos secundarios o algo similar, si no simplemente porque no le apetece.

O bien lo hace todo mal y se toma las dosis que no son cuando no toca y no obedece a las indicaciones de su médico.

Seguro que, viendo esto, te darás cuenta de que estas situaciones ocurren muy a menudo.

Y la pregunta de Jordan Peterson viene por ahí: ¿por qué demonios si tu perro está enfermo sigues a rajatabla las indicaciones de tu veterinario pero cuando tú estás enfermo no te preocupas ni lo más mínimo por seguir las indicaciones de tu médico y tomarte la pastilla cuando te corresponde?

A esto, en ocasiones ha añadido que «por culpa de esto, la medicina moderna no funciona tan bien como podría hacerlo».

Esto probablemente ocurra porque esa persona no aprecie su vida como realmente merece. Vamos, que aprecia más la vida de su perro que la suya propia.

Y a esto no viene solo el tema de la salud, aunque la salud es prácticamente el centro de todo.

También ocurre muy a menudo que las personas dan consejos a los demás (y, de hecho, buenos consejos) cuando sus vidas no van bien.

Por tanto, ¿cuál es el consejo que nos ofrece esta regla?

Lo que nos viene a explicar esta regla es que te imagines que eres una persona que depende de ti mismo, aunque tiene gracia decir esto, puesto que realmente ya ocurre así.

Pero a veces no lo pensamos como tal. Por eso, tenemos que pensar sobre nosotros como si fuéramos una tercera persona a la que tuviéramos que tutelar y que cuidar.

Ya que cuando tenemos que aconsejar a alguien o cuidar a nuestro perro lo hacemos a rajatabla, quizá si tuviéramos que cuidar de una tercera persona, aunque seamos nosotros mismos, también lo haríamos de una forma tan estricta y en ese caso, es probable que las cosas nos fueran mejor.

Y esto es todo para este post

Espero que te haya gustado mi breve descripción sobre lo que supone la regla 2 del libro «12 reglas para la vida: Un antídoto al caos» de Jordan Peterson.

¡Hasta el próximo artículo!

Categorías: Estilo de vida

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